Jueves, Noviembre 21, 2019
Follow Us
Pedro Soler Rojas

Pedro Soler Rojas

Periodista y experto en comunicación audiovisual. Ha sido asesor del Consejo de Sabios para la Reforma de RTVE. Entre otras distinciones tiene el Premio Asociación pro Derechos Humanos. Es experto en comunicación audiovisual. Autor de diversas publicaciones entre las que destacan: La formación de los comunicadores en la era digital (Fundación Alternativas, mayo de 2009). Y coautor de los libros Comunicación educativa en la sociedad de la información (UNED 2003), La construcción de la realidad en los medios de comunicación (UNED 2010) y Conectados en el ciberespacio (UNED 2010). Otros artículos suyos son Un antes y un después en la información de RTVE y Algunas claves de la manipulación informativa

Leer más en este enlace

URL del sitio web: http://pedrosolertv.com/

El avance exponencial de dispositivos móviles, cada vez más sofisticados en sus capacidades de captar imagen y sonido obliga a un replanteamiento empresarial de optimización de recursos por parte de los medios. Es evidente que aún no hay Smart Phones ni Tablets en el mercado cuyas prestaciones en captación de audio y vídeo alcancen los estándares de calidad de las cámaras profesionales. Pero antes de adentrarnos en esas grandes diferencias entre cámaras y dispositivos móviles, quizás deberíamos ponernos de acuerdo en el significado de calidad, un término que viene siendo utilizado como mantra por los más escépticos con los dispositivos móviles que defienden a ultranza la utilización de medios técnicos de híper profesionales sólo equiparables a su elevado coste.

¿Qué elementos tendría que tener entonces un contenido audiovisual para que lo consideremos de “calidad”? Y, más allá de esta consideración, ¿en qué casos sería aceptable sacrificar parte de esa calidad en beneficio de la inmediatez o en ausencia de imágenes captadas con medios profesionales?

Ambas cuestiones ya han sido juzgadas y convalidadas, tanto por los usuarios como por los propios medios de comunicación. Éstos últimos no encuentran ningún impedimento en arrancar sus informativos con imágenes cedidas por usuarios de dispositivos móviles cuando éstas pueden tener un cierto impacto que se traduce en captación de audiencia. La audacia de los medios llega al paroxismo cuando estas imágenes están tan movidas o faltas de luz, o captadas en vertical o en movimiento, que apenas se entenderían si no fuese por la locución enfatizada del presentador. Esta sobreexposición de imágenes con móviles se acentúa cuando se ha producido un suceso inesperado en el que, lógicamente, no había un reportero esperando con su cámara a que ocurriera. En estos casos he llegado a constatar que las imágenes con móvil llegan a ocupar hasta un 20 por ciento del contenido informativo en las grandes cadenas generalistas.

¿Y el usuario? bueno, digamos que, en términos generales y singularmente en el ámbito informativo, tendemos a conformarnos y a adaptarnos rápidamente a lo que el medio nos ofrece. Personalmente no conozco a nadie que haya apagado la tele, ni siquiera cambiado su canal favorito porque una noticia estuviera algo deficitaria en imagen o sonido. El pixelado, las latencias o los cortes y fundidos a negro forman parte de ese paisaje de la llamada caja tonta en el que todo vale mientras alguien esté dispuesto a comprarlo.

El criterio de calidad resulta por tanto muy elástico según el baremo que se tome de referencia. Y si nos referimos exclusivamente a la calidad técnica o a la conciliación de ésta con el contenido audiovisual y su relevancia. Es más que probable que en un equipo de profesionales de los medios, el colectivo técnico sea más exigente con la luminosidad, el audio y todos los matices de la imagen y el sonido que el periodista o informador, a quien importará más la historia o el testimonio.

Personalmente, opino que hace tiempo que este debate ha sido superado, aunque aún haya muchos profesionales que prefieran no darse por enterados. Tan ridículo es apelar al mantra de la calidad para resistirse al cambio o a la utilización de nuevas herramientas como ignorar que la fotografía es un arte. La cuestión es cómo armonizar las diferentes habilidades para no perder la esencia que bulle en cada historia y ser fieles a un periodismo veraz, bien construido y adaptado al nuevo escenario digital.

Tomo las palabras de buen amigo y de los mejores reporteros gráficos en activo que conozco cuando habla de la oportunidad del rodaje. “Si voy a museo del Prado a hacer un reportaje me llevo la black magic, pero si estoy de vacaciones y veo arder un edificio no voy a dejar de grabarlo porque considere que un móvil no es profesional. Por supuesto lo primero es la noticia”.

Y es aquí donde entra en juego un nuevo concepto que, en España hemos importado con una abreviatura poco afortunada: el MOJO. Derivado del Mobile Journalism o periodismo móvil, esta palabreja está removiendo los cimientos de vetustos medios de comunicación públicos y privados, que realizan tímidas incursiones en este terreno, la mayoría de ellas con el voluntarismo de un reducido grupo de profesionales, mientras buscan el salto grial que les permita automatizar sus procesos productivos y reducir exponencialmente sus costes de difusión.

En realidad el santo grial de la tecnología ya ha sido descubierto, se llama 5G y es posible que su implantación pille a muchos desprevenidos. Pero no hace falta ser un visionario para entrever que la multiplicación x 10 de la conectividad y de la velocidad de transmisión supondrá la hegemonía de pequeños dispositivos - ¿he dicho móviles? - que con notables mejoras en sus lentes y en la captación de sonido mediante nuevos sistemas de microfonía, propiciarán la entrada en directo en cualquier medio de difusión, todo en tiempo real, a un coste irrisorio para las empresa y asequible para todo tipo de usuarios. Fuera unidades móviles, fuera mochilas de transmisión, fuera 200 kilos de peso entre maletas de luces, trípodes y cámaras de 10 kilos. Nos guste más o menos, la era del streaming y de los dispositivos móviles será una realidad. La pregunta es ¿estamos entrenados para ese cambio disruptivo, o daremos la coartada perfecta a las empresas de comunicación para deshacerse de buena parte de sus plantillas?

Este preámbulo debería dar paso a un plan formativo que tuviese como finalidad preparar a estudiantes, usuarios y profesionales a abordar ese cambio disruptivo con una cualificación en competencias digitales esenciales, desde una perspectiva ética y de servicio público, que va desde el proceso de captación, al de emisión y su posterior testeo y monitorización para un proceso de formación continua. Estas habilidades son transversales y, de un modo u otro, están implementadas en departamentos universitarios y en las áreas digitales de numerosos medios de comunicación.

Lo que no parece tan claro es la estrategia que debemos marcarnos en el corto plazo -el medio y el largo están desfasados cuando hablamos de tecnología- para que el buen periodismo no quede descolgado del vertiginoso cambio que la era digital ya está marcando.Personalmente, sólo veo una vía de enganche: la formación continua en nuevas competencias mediáticas y en las diferentes materias transversales que estas competencias y nuevos perfiles conllevan.

Para unificar criterios y metodología habría que dibujar un mapa formativo de nuevas competencias y perfiles, distinguiendo aquellas que, por su especialización, requieren un tratamiento y una profundización específicos y aquellas otras que, por su transversalidad, frecuencia de uso, y accesibilidad, forman parte de un conjunto de habilidades básicas para cualquier profesional de los medios de comunicación que se encuentre en proceso de transformación, transición o adaptación a la era digital.

Para universalizar y rentabilizar el aprendizaje de esas competencias es crucial la colaboración interdisciplinar de Universidades y centros de estudios junto con empresas que ya están en vanguardia y contrastar todo ese caudal de conocimiento con la experiencia de los profesionales que trabajan a pie de campo.

No es una tarea fácil, y menos aún para los medios de comunicación que, como RTVE, tienen una obligación de servicio público con aquellos sectores de audiencia que forman parte del llamado "mundo analógico". La formación en nuevas competencias mediáticas que concilien la era digital y el mundo analógico se presenta como una tarea hercúlea que sólo puede ser abordada en escala, con la construcción de nuevos modelos organizativos y la incorporación de nuevos perfiles que permitan una transición no traumática desde el punto de vista formativo y laboral. Debe ser un cambio que se juegue con audacia pero también con humildad para que el factor humano siga siendo el centro de la transformación digital. Están en juego valores, códigos éticos y principios de la profesión periodística que trascienden con mucho al avance tecnológico. Que no acabe pensando el piano que ha escrito él el concierto.

@psolertv www.pedrosolertv.com

Jueves, 10 Agosto 2017 16:04

El sinapismo de RTVE

Un veterano colega del periodismo de la radio, práctico donde los haya, comprendió muy pronto que el mejor modo de no enredarse con noticias poliédricas o sujetas a arriesgadas interpretaciones era contarlas de modo que nadie las entendiera. Y así, aplicando un método simple pero efectivo llegó a dirigir un ingenioso boletín informativo.

He llegado a leer una docena de veces la propuesta de reforma de RTVE que el Congreso ha remitido al Senado para su aprobación y he llegado a la conclusión de que sus redactores han aplicado la misma técnica que mi ingenioso colega. No les presumo mala intención. Supongo que, del mismo modo que te ves precipitado a narrar una noticia de objetiva relevancia sin comprenderla del todo, los políticos han pergeñado un texto de reforma que ya sea por prisas en la estrategia política o por necesidad de satisfacer demandas profesionales y sociales, no deja de ser incomprensible y de enrevesado consenso parlamentario.

Seguir leyendo en InfoLibre (10/8/17)

 

Sábado, 16 Julio 2016 11:03

TVE y el resorte de la democracia

Ningún partido ha querido incorporar al debate electoral la reforma de un sector audiovisual que arrastra enormes deficiencias, como la fuerte concentración de medios que ampara la Ley general audiovisual o la urgente regeneración que necesita el servicio público de comunicación estatal.

Si algo han revelado con rotundidad las dos últimas campañas electorales es que vivimos en la era de la telecracia y que la llamada democracia de las audiencias ha calado en una opinión pública más interesada en el discurso de las hormonas que en el discurso de las neuronas. Es evidente que los medios de comunicación han jugado un papel decisivo en la estrategia, y probablemente en los resultados de los diferentes partidos, que acomodaron sus agendas a las actuaciones teatralizadas de sus líderes en los espacios de mayor audiencia.

Ver artículo completo en Bez.es

Martes, 15 Diciembre 2015 16:36

El último hurra (El Post Debate)


La curiosa escena de los anfitriones del "último debate" intentando proteger a sus invitados de una lluvia intempestiva sólo fue una alegoría de lo que sucedería media hora más tarde en un debate que no sabemos cuánto será de decisivo. Los "dos pesos pesados" de lo que sus oponentes llaman la vieja política no tenían que mojarse porque ya venían empapados por sus propias goteras y solo se trataba de ver quién podía salpicar más al otro, pisar menos charcos y, llegado el caso, embarrarlo todo para salir airosos de un enfrentamiento que los dos tenían más perdido que ganado antes de salir al terreno de juego.

El jueves, 16 de octubre de 2003, todos los telediarios de Televisión Española avanzaban en sus titulares la sentencia que condenaba a esta cadena pública por el tratamiento informativo ofrecido durante la huelga general del 20 de Junio de 2002 . Unos minutos más tarde, en un vídeo grabado por el entonces Director de los Servicios Informativos de TVE, Alfredo Urdaci, y sobre un decorado de color negro, el presentador daba con un estilo inusualmente apresurado la noticia de la condena, cuyo contenido había sido acordado entre las partes en un acto de conciliación en la Audiencia Nacional ...

Leer artículo en pdf

Miércoles, 07 Marzo 2012 00:00

Algunas claves de la manipulación informativa

La Real Academia Española de la Lengua dice que manipulación es "intervenir con medios hábiles, y a veces arteros, en la política, la economía, etc., con distorsión de la verdad y al servicio de intereses particulares". Añadamos la palabra información antes del etcétera y tendremos una definición precisa de lo que es manipulación informativa...

Leer Artículo en pdf

En este artículo el autor explica algunas claves para que los colectivos sociales significativos puedan ejercitar el derecho de acceso y participar con espacios propios en la programación de RTVE.

Más adelante se desarrollará la idea de que el acceso, cada vez más frecuente, por parte de los colectivos sociales, puede provocar con el tiempo una transformación de los contenidos televisivos hacia formatos más audaces y participativos, que redundarán en una mayor creatividad e interactividad con los usuarios del medio.

¿Qué es el derecho de acceso?

El derecho de acceso está recogido en la Ley de la Radio y la Televisión de Titularidad Estatal. En esta Ley se reconoce a los grupos sociales y políticos significativos la facultad de utilizar los medios de comunicación de titularidad pública para transmitir y difundir sus ideas al conjunto de la sociedad.

Este es, sin duda, uno de los aspectos diferenciales de RTVE que más arraiga con su misión de servicio público. El derecho de acceso fomenta el pluralismo y permite que determinados grupos dispongan de un cauce de comunicación para proyectar sus actividades ideas u opiniones al conjunto de los ciudadanos, y no sólo de una forma ocasional o aislada en la programación o los informativos de radio y televisión, sino de una forma ordenada, conforme a un criterio de representatividad y con la posibilidad de elaborar sus propios espacios y contenidos. En su condición de servicio público, se establece que los costes derivados para la Corporación RTVE del ejercicio del derecho de acceso deberán ser sufragados con financiación pública estatal.

Domingo, 06 Febrero 2011 11:20

Derecho de acceso

 

RTVE pone en marcha el procedimiento para el ejercicio del derecho de acceso de grupos sociales y políticos significativos.

 

  flecha-tr Solicitud Derecho de Acceso ...: icono word Descargar formulario derecho de acceso
  flecha-trDirectrices básicas ..................: PDF_File Descargar Directrices básicas
  flecha-tr Reglamento ............................: PDF_File Descargar Reglamento
  flecha-tr Anexo al Reglamento ..............:
PDF_File Descargar Anexo Reglamento
  flecha-tr Ver, escuchar y HABLAR ........: icoLibroLeer artículo
  flecha-tr Derecho de acceso y participacion Social...:  ppt1Descargar Derecho de acceso y participacion social

 


Teledetodoslogo

Teledetodos es un Grupo de investigación que agrupa a profesionales, académicos, investigadores y a todos aquellos ciudadanos o colectivos interesados en un auténtico servicio público de comunicación audiovisual y multimedia. Este sitio pretende ser un foro de referencia y documentación para todos los interesados en el sector de la comunicación y sus contenidos y publicaciones están abiertos a la participación ciudadana.

Log in or Sign up

tempobet Instagram Profile Kredi Notu